Punto y seguido.

Y hasta aquí llegamos compañero. Siempre me gustó decir: ”que fué bonito mientras duró”. Que ha sido largo y al mismo tiempo altamente motivador. Mucho más enriquecedor, este año de carreras por asfalto.

Que de vez en cuando tengo que volver al asfalto porque de todo aprendo lecciones y, este año aprendí una mayor: que de todo se sale y que si puedes soñarlo, puedes lograrlo.

Las semanas anteriores al XXX Memorial Sargento Carmona Paez las habíamos planteado con ganas de mejorar marca. A medida que pasaban los días de entreno las piernas me ponían en mi sitio. Y la cabeza hacía el resto. Una mezcla de molestias de cadera y espalda más las piernas cargadas y, que ya teníamos el objetivo de la temporada cumplido, me hicieron plantearme en dejar el ‘asalto’ al Carmona y pensar simplemente en disfrutar el final de temporada por todo lo alto a ritmos más tranquilos.

Y así nos plantamos en la línea de salida. En el segundo cajón, con tranquilidad y con una estrategia clara: desde la salida hasta la vuelta de la carraca -antes de pasar por el kilómetro 5- a ritmo muy tranquilo. Con posterioridad ponernos a ritmos más vivos hasta la Avenida Cayetano Roldán. Ahí aumentar, echando el resto hasta la meta. Sobre el papel muy fácil, la práctica es más complicada.

Nunca me cansaré de decir que nunca -valga la redundancia- se le puede perder el respeto a una prueba, ya sea un 10k, una media maratón, una maratón o una ultra. Salida de novato y atrás, cuando me di cuenta había arrancado la prueba. Acelerón y calentón para buscar la ‘grupeta’ de corredores con los que debería haber salido. ¿Y qué sucede cuando te pegas un ‘calentón’? Pues que las imprudencias se pagan, como diría el anuncio.

Tres kilómetros pasando a corredores y cuando consigo ponerme en mi sitio las pulsaciones las tengo por las nubes. Sólo pienso en una cosa, ”no vas a disfrutar de la prueba si sigues así y no hemos venido a rompernos”. Aflojo el ritmo y cambio la estrategia, pero ya voy tocado.

Llegamos al avituallamiento. Que bien me vino esa botella, buen trago y el resto a bañarnos. A los pocos minutos de pasar el avituallamiento se apaga la luz roja y se enciende la verde. Las pulsaciones se han estabilizado y me siento cómodo. Decido ir progresivamente metiendo ritmo sin venirme muy arriba.

Me engancho al gran Luis Ocaña y otro atleta del C.A. Zebulón y a ritmo salimos de la zona militar en busca de disfrutar de los últimos kilómetros. Es una pasada salir y ver a gente conocida pegándote gritos de ánimo.

Paso con dificultad el Puente de la Casería pero el descenso me vuelve a meter en un ritmo en el que me siento cómodo. Giro de izquierda y la subida por la Avenida Cayetano Roldán no se me hace dura. Cada vez más gente animando, más gritos y conocidos.

Encaramos la bajada del ‘parque de los patos’ y aparece el gran Carlos Quevedo pegando gritos. A estas alturas Luis Ocaña a decidido meter un puntito más y se ha terminado de ir. Decido que este es mi momento y me veo con ganas de apretar. Brutal el último kilómetro, no sé si cabría más gente en los dos tramos finales.

Encaro los últimos metros y como siempre miro a mis dos niñas que desde abajo han estado guiando cada zancada hasta cada una de las metas de este año. Me acuerdo de Jerez, Murallas de San Carlos, Media Caletera, Media de Sevilla, Media Bahía de Cádiz y Maratón de Sevilla. Me acuerdo del puñetero tendón de aquiles, porque a veces es justo no olvidarse de una lesión que te ha enseñado tanto. Esta meta es especial, porque en el fondo es la carrera de transición, es la que dará paso, si ellas dos quieren a volver a la montaña.

Beso las pulseras. Se hace el silencio entre tanto griterío, suena en mi cabeza Tom Rosenthal – ”Go solo”. Ya puedo notar como el terreno cambia. Comienzo a oler a hierba mojada y piedra, a barro. Ya huelo a montaña.

No puedo cerrar esta temporada sin darle las gracias a muchas personas -seguro que algunas se quedan por el camino pero sois tantos…-

Gracias a mi mister Alejandro Castañeda. Cuando comenzó esta locura me dijiste: ”esto es un reto para mi, nunca entrenado a nadie con esta dificultad pero deseo ser partícipe de tu sueño”. Siempre me quedaré con una frase: ”tu no te puedes rendir, esta lesión sólo es un tropiezo para aprender más de tu cuerpo, llegarás a la meta de la Zurich Maratón Sevilla y yo lo voy a ver”. Confianza absoluta en ti.

Gracias al C.D. TrailRunner Store, mis compañeros #blue. A David Carrera y Seve Muriel de TrailRunner Store por apoyar la locura de #GoSinExcusas. Es un placer tener a gente tan buena alrededor y que sólo pongan facilidades para cumplir sueños.

Gracias a Silvia -Fisioterapia e Hipopresivos Acacias- por recuperar ese tendón. Por volcarte e interesarte tanto. Gracias por enseñarme a conocer más mis piernas.

Gracias a mis padres, nunca me cansaré de dárselas. Me enseñaron un valor importante y por eso del #GoSinExcusas, porque no debe haberlas. Al resto de mi familia y amigos, sois apoyo y sustento.

Gracias al resto de tantas personas y amigos que esto del atletismo me ha dado la oportunidad de disfrutar. ¡La cabra vuelve al monte!

Quedan algo más de dos meses para volver al comienzo. Para volver a la línea de salida. Toca descansar y resetear porque lo mejor está por venir.

#GoSinExcusas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s